6 sept. 2015

Casonas abandonadas y pintadas infantiles (Carbes-Amieva)

En el núcleo rural de Carbes, localizado en las proximidades de Sames, capital del concejo de Amieva (Asturias) existe un importante patrimonio cultural formado por varios hórreos y paneras con interesantes dibujos que hacen referencia a la guerra de la Independencia (vistos en anteriores entradas) así como otros elementos de gran valor arquitectónico y etnográfico entre los que destaca un conjunto formado por la alineación de dos viviendas con corredor en penoso estado de abandono.




La parte más sobresaliente del edificio es un gran corredor volado en madera de castaño, orientado al este y apoyado sobre la prolongación de las vigas del forjado de las viviendas, el cual cubre el acceso a la planta inferior destinada al ganado.  

Este tipo de corredor volado fue copiado de las casas urbanas medievales de los siglos XIII y XIV como símbolo de poderío económico de las familias rurales, y en muchos casos fueron añadidos con posterioridad al edificio original. La sala, donde se recibía las visitas, se abría al corredor mediante una puerta con vanos acristalados, que a la vez cumplía las funciones de iluminación de este nuevo espacio. ¡Cuántas historias guardarán estos muros!.


La parte baja del edificio se utilizaba como cuadra y almacén y el acceso a la primera planta de una de las viviendas, se produce por un lateral a través de un murete que salvaba el desnivel del terreno. La puerta de "cuarterón", formada por dos hojas de madera independientes, no se distinguía en exceso de las de las cuadras, realizadas con el mismo material y donde aún hoy en día pueden verse preciosas "tarabicas" realizadas a mano e irregulares clavos de hierro, probablemente forjados por manos vascas, en la ferrería que existía en el pueblo de Ceneya.


Dibujos de flores galanas adornan las zapatas de los pies derechos que sujetan el corredor de uno de los edificios, y que alguien pinto de blanco con la intención de "proteger la madera" ¡así estamos!.


Si tenemos paciencia y observamos los detalles, siempre aparecerán historias interesantes entre los muros de estas viejas construcciones. Sobre el encalado que aún pervive en la fachada principal, podemos ver un sinfín de nombres que niños (algunos de ellos hoy tendrían más de doscientos años) dejaron en sus paredes, junto a rudimentarios dibujos infantiles que milagrosamente han llegado hasta nosotros sin que nadie les de importancia ¡ya que al pintor de las flores galanas no se le ocurrió dar un brochazo...!








Los nombres y dibujos aparecen tanto en la fachada inferior como en la superior del corredor, donde no nos dejaron subir por el mal estado de conservación del suelo, pero con el tele algo se puede adivinar.


Entre todos los dibujos infantiles, destaca una escena que hace alusión a la lucha de Oliveros y Fierabrás. Nos contaron que en Carbes hubo buenos maestros antes de que la concentración escolar se los llevara a Cangas de Onís. El Quijote no les era desconocido, pero lo que nunca pudieron imaginar los niños que lo pintaron era que en 2015 su dibujo llegaría hasta nosotros... 






5 comentarios:

  1. Un poco de bálsamo de Fierabrás le haría falta a estas joyas arquitectónicas, que aunque era una poción mágica capaz de curar todas las dolencias del cuerpo humano, quizás valdría para salvar a estas maravillas del abandono. Otro reportaje magnífico Belén, me ha encantado. Un abrazo desde Cantabria.

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  2. Hola Belen.. Muy interesante lo que nos muestras.. Gracias por compartirlo.. Besos..

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  3. Pone los pelos de punta tanta historia viva que se nos va en este caso literalmente de un brochazo. Bonita entrada que llama a la reflexión.

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  4. Buice es un tratu.. jeje
    Gracias por comentar. Feliz semana..

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