27 abr 2014

La mariposa verde de Asturias: Callophrys rubi (Cejialba).


Hasta la primavera del 2013, se consideraba que Callophris rubi (Linnaeus,1758), conocida con el nombre vernáculo de Cejialba, era la única mariposa de color verde de Asturias.


Esta bella mariposa primaveral, imposible de confundir, emerge a finales de marzo o principios de abril, pudiendo verse hasta finales de junio en zonas altas; podemos encontrarla en Asturias desde el nivel del mar hasta los 1600 m. de altitud, excepto en la costa central y áreas degradadas, siendo más común en el interior, apareciendo en gran variedad de biotopos. En este caso se encontraba en un prado de siega sobre los 750 m. de altitud, si bien su hábitat prioritario son los brezales, monte bajo y zona de matorral.


Pertenece a la familia Lycaenidae, la cual se caracteriza por su pequeño tamaño y por presentar frecuentes colores metalizados, generalmente azules o naranjas. Su envergadura oscila entre los 26-30 mm. El anverso es de color marrón y el reverso verde intenso con una línea irregular blanca en el ala posterior.


Sus orugas se encuentran asociadas a hormigas, es decir, se hacen pasar por una de ellas y las pobres hormigas se dedican a alimentarlas sin saber que están siendo engañadas (comportamiento también muy común entre los humanos acostumbrados a vivir a costa del trabajo de otros, pero en este caso de su misma especie).



En la primavera de 2013, los biólogos Hugo Mortera y Juan C. Vicente Arranz, citaron por primera vez en Asturias otra mariposa de color verde: se trata de la Callophrys avis, de semejantes características que la rubi, de la que se distingue por tener la ceja de color rojizo. Estos nuevos ejemplares se encontraron en el concejo de Allande, sobre copas de madroños que forman parte del bosque relicto de alcornoques. 

13 abr 2014

Queso de Los Beyos. Elaboración artesanal.

El queso de Los Beyos (cuyo nombre hace alusión al desfiladero del mismo nombre, localizado entre los concejos asturianos de Amieva y Ponga) tiene su origen en los altos puertos de la Cordillera Cantábrica, donde los pastores los elaboraban durante los veranos, aprovechando el tiempo de trashumancia. Hoy en día son las queserías de estos dos concejos las que se encargan de su producción y puesta en el mercado, si bien, afortunadamente, aún se conserva su producción artesanal para consumo propio. Las exigencias sanitarias y productivas, impiden que esta reliquia gastronómica pueda ser comercializada por los habitantes de la zona, si bien, con un poco de suerte, estamos a tiempo de probar este manjar.

El queso de Los Beyos se elabora principalmente con leche exclusivamente de vaca, si bien puede ser realizado también con leches de oveja y cabra. 

La garantía sanitaria, en su producción artesanal, queda asegurada al estar las vacas saneadas. La leche procede normalmente de una o dos vacas que viven en las cuadras "cortes" de las proximidades de la vivienda. Estas vacas suelen ser tratadas con especial cuidado, salen a pastar diariamente, su alimentación se complementa con hierba seca y son ordeñadas dos veces al día.

A continuación y por cortesía de Encarnita de San Román de Amieva, vamos a ver los pasos a seguir en su elaboración artesanal, la cual se lleva a cabo durante prácticamente todos los días del año. 


1. Se mezcla la leche ordeñada la noche anterior con la ordeñada por la mañana. (Ordeñar = mecer).  Cada     queso necesita aproximadamente 8 litros de leche.


2. La mezcla de las leches se pone a templar hasta que alcance la temperatura ambiente (cada quesera tiene 
    sus secretos).


3. Se añade el cuajo a la leche y se revuelve bien. Se deja reposar a temperatura ambiente durante 24 h.


4. Al día siguiente -después de 24 horas- ya tendremos la cuajada (el suero se ha separado de la leche)


5. Rellenamos las queseras con la cuajada y dejamos recudir un mínimo de 4 horas.


6. Después de estar recudiendo unas 4 horas, le damos la vuelta al queso y lo dejamos reposar otras 4-6 h. 


7. Se sala el queso por una cara y se deja reposar 8-12 horas.


8. Se le da de nuevo la vuelta, se sala por la otra cara y se pone a curar (ensugar)


9. Normalmente los quesos se ponen a curar en una estantería en la misma cocina. Dependiendo del tiempo de curado, se obtendrán tres tipos de quesos:


10. El queso fresco (curado 2 días) si se desea, también se puede hacer sin sal.
      Queso semicurado (15 días)
      Queso curado (30 días)

El queso curado se conserva un año en la nevera (mejor cubierto por un paño).
No conozco a nadie que haya probado este queso artesanal que no haya repetido. 
Esperemos que nunca desaparezca y que las próximas generaciones puedan llegar a conocerlo.

¡Encarnita, gracias por la receta, seguro que será de gran utilidad!.