30 dic. 2018

Feliz 2019


¡Salud y más salud para continuar disfrutando de lo que más nos gusta! 
¡Nos veremos en el monte!

15 dic. 2018

Hórreo con tallas y dibujos de estilo medieval o "Villaviciosa" en Carbes (Amieva)

Si el pueblo de Carbes del concejo de Amieva ya es conocido por sus hórreos decorados con dibujos que  hacen referencia a la Guerra de la Independencia de inicios del siglo XIX, https://belenmenendezsolar.blogspot.com/2015/04/dibujos-sobre-la-guerra-de-la.html tenemos que añadir  a su patrimonio un hórreo, localizado en la zona alta del pueblo, que cuenta con un par de tallas pertenecientes al llamado estilo medieval o "Villaviciosa" (siglos XV y XVI) y un original dibujo del que me habló por primera vez el investigador y etnógrafo Ástur Paredes.


El dibujo se encuentra en la parte alta de una cureña, ensombrecido por el alero que lo protege por lo que no resulta fácil de detectar. En la foto siguiente le apliqué un filtro a ver si así se distingue un poco mejor.


La temática de este dibujo parece hacer referencia a la lucha de dos animales fantásticos, muy utilizados por el bestiario medieval con la finalidad de atemorizar a la población sometida ante el concepto de pecado.  Ambas figuras rematan con una cola semejante en forma final de gancho.


Detalle de las cabezas enfrentadas de los dos animales fantásticos que parecen estar realizadas con una mezcla de hollín y grasa animal, de gran resistencia ante las inclemencias del tiempo. En otras ocasiones el color negro se lograba mediante la combustión de carbón o huesos, aceites y maderas.

Esta antigua temática podría estar relacionada con el bajorrelieve existente en una vivienda de Sames, el cual se dice que procede de la iglesia románica de Mián o de su rectoral, destruidas por un incendio en el siglo XIX.

Esta pieza, incluida en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias y aún por analizar en detalle, podría tratarse de una interpretación del Agnus Dei (Cordero de Dios), según la historiadora Isabel Ruíz de la Peña, por la disposición del animal que porta una cruz.







El hórreo al que nos referimos, se localiza frente a una vivienda, ocupando un terreno en ligera pendiente a la que se adaptan sus cuatro pies derechos de madera "pegoyos" con sus esquinas facetadas al modo tradicional del concejo. Sobre los "pegoyos" aparecen sus correspondientes losas circulares de piedra caliza "pegoyeras" que sujetan la caja del hórreo. La habitación se dispone sobre cuatro grandes vigas “trabes d´abaxo” que a su vez se ven reforzadas por una viga intermedia la “peslladoira” que los sujeta.

Si nos fijamos en les cureñes que se encuentran al lado izquierdo del dibujo, podremos leer el nombre de LEAND. Faltarían las letras RO... que deberían estar en el lugar que ocupa el susodicho dibujo. Esto también podría ser interpretado como que esa cureña, donde deberían estar las letras que faltan, fuera sustituida por la del dibujo que podría proceder de otro hórreo más antiguo... Es un decir personal, no hay nadie que nos lo pueda testificar.



El interior del hórreo se encuentra dividido en cuartos, normalmente utilizado por varios vecinos, a los que se accede por varias puertas se cierra con tablas verticales “cureñes” y los “esquinales” se construyeron con una única pieza (engüelgu), que aparece en los hórreos de mayor antigüedad.




Destaca la puerta situada en el ala este del hórreo, realizada por con tablones verticales adornados por aspas talladas con restos de pintura roja y donde aparecen rudimentarios clavos de hierro. Conserva aldaba en forma de pera. Este tipo de puertas es de edad más tardía (siglos XVII-XVIII).


Sobre una de las puertas aparece una cruz tallada y pintada en rojo, como elemento protector.


En dos de les cureñes de la cara oeste del granero, se encuentran dos grandes rosetas circulares bordeadas por pequeños triángulos.


La segunda de las tallas se encuentra en una cureña desprendida, protegida por celosía metálica, por lo que no es fácil de detectar.





Por mucho que incluyamos a los hórreos y paneras dentro de las distintas figuras de protección que la  amplia legislación asturiana pone a nuestra disposición, si sus dueños y la sociedad en general no es capaz de reconocerlos como un bien insustituible y el más importante dentro de la arquitectura popular en madera de toda Europa, no habremos conseguido nada e irán desapareciendo al igual que nuestra cultura campesina así como el irrepetible patrimonio etnográfico asociado a ella. De los franceses, vascos y navarros deberíamos aprender o haber aprendido, hace ya muchos años...

Si os interesa este tema no dejéis de leer a mi querido amigo Jaime Izquierdo Vallina
https://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_Izquierdo

Salud para todos


24 nov. 2018

Otoño en el hayedo. Majadas de Vega Pociellu, Brañagallones, Valdebezón. Parque Natural de Redes_Caso (Asturias)

Las altas majadas del concejo de Caso se encuentran bordeadas por extensas manchas de hayedos que ahora, por el otoño, cambian de apariencia pasando de un verde esplendoroso a una variada gama de colores que va desde el marrón oscuro hasta el dorado más brillante.




Las inesperada nevada de finales de octubre ha adelantado considerablemente el ritmo del cambio de colorido de los hayedos. Los vientos y el peso de la nieve ha derribado muchos árboles y el espectáculo otoñal se ha acelerado.

Vega Pociellu con el Tiatordos que todo lo ve...


El día antes de que llegara la primera nevada de este otoño, las vacas pacían placenteramente en las altas majadas pero, listas que son, percibieron la llegada del frente y solas emprendieron el regreso por el mismo camino que las trajo desde los bajos pastos al inicio de la primavera.

La majada de Vega Pociellu con algunas de las cabañas que hoy quedan en pie.
Cuando la tarde iba cayendo, las vacas empezaron a descender hacia la parte baja de la vega buscando el camino de retorno. Al día siguiente llegaría el fortísimo frente polar que dejaría estas brañas cubiertas de blanca nieve.

Las vacas, emprendiendo el retorno


Ordenadamente bajaron hasta altitudes más favorables a la espera de que sus dueños vinieran a recogerlas... Se les habían acabado las vacaciones en libertad que tanto les gustan.


Tan solo José, el único habitante ocasional de la majada de Vega Pociellu y su querido burro Kilín (llamado así porque no sube mucho más peso...) y su inseparable compañera la mula de L´Ablanosa, Margarita, serían los últimos en despedirse de la Vega hasta que el tiempo mejorara.


Margarita y Kilín



Para alcanzar la Vega Pociellu, desde la cercana majada de L´Ablanosa, atravesaremos por cómodo camino el bellísimo hayedo del Monte Fabucao, donde perviven hayas de gran porte.


La luz del atardecer se filtraba entre los árboles, creando una sensación que es necesario vivir ya que no hay foto que pueda transmitirla...


El ruido que produce el humilde pero bravo arroyo que riega la Vega Pociellu nos acompañará durante todo el camino.


Ya a mediados de noviembre, el extenso Monte Redes -visible desde el camino que lleva desde la aldea de Bezanes a la majada de Brañagallones- aparece con las últimas tonalidades de sus hojas que muy pronto desaparecerán con el siguiente frente frío, dejando los árboles desnudos.


Ocres, amarillos, marrones más oscuros, oro y pinceladas de verde dan paso al gris metálico de los árboles que ya han perdido sus hojas.


La pista que separa Bezanes de Brañagallones cuenta con más de diez kilómetros de recorrido que bien merecen la pena ser recorridos a pie, sobremanera si nos quedamos a dormir en el refugio.


Bebedero de L´Andorbio con dos caños de aguas cristalinas


Las hayas Fagus sylvaticus son las auténticas reinas de los bosques asturianos de la montaña. Conviven con muy pocas especies y su sotobosque es fácil de transitar.


Los acebos acompañan en menor medida a los altos árboles, adornando con sus frutos rojos el hayedo, sobre el cual tan solo encontraremos bosquetes de abedules.


Espineras con viejos líquenes que nos hablan de la inexistencia de contaminación, salpican igualmente el bosque.

Brañagallones con la sierra de Pintacanales


Al fondo a la derecha, vista de Brañagallones desde la collada de La Canalina, camino al lago Ubales.
La gran majada de la Vega de Brañagallones, una de las más conocidas por los montañeros y turistas, conserva en pie gran parte de su caserío gracias al cambio de uso de la mayoría de ellas. Un hotel-refugio-restaurante, abierto todo el año, ocupa la parte alta de la majada, dando servicio y vida a este espectacular enclave donde aún vacas y caballos pastan por los veranos.



Brañagallones en agosto
Para acceder a la majada existe una buena pista desde Bezanes, solamente accesible para personal autorizado, si bien un servicio de taxi nos puede traer desde el mismo pueblo, distante unos diez kilómetros que bien merecen la pena ser recorridos.

Hayedo intercalado con monte bajo en Brañagallones (noviembre)




Desde Brañagallones existe un fácil camino hasta la siguiente majada de Valdebezón, siguiendo el curso del río Monasterio con pequeñas cascadas y puentecillos de maderas que facilitan aún más el paso hacia los límites que la Cordillera Cantábrica dibuja con tierras leonesas.

Puente de madera que facilita el paso por el río Monasterio poco antes de llegar a Valdebezón

Valdebezón con la peña de la Cuchilla

La antigua majada de Valdebezón se localiza en un pequeño valle lateral del río Monasterio, delimitada al sur por la mole caliza de la Cuchilla de 1800 m. de altitud.


Un par de viejas cabañas han sido rehabilitadas para uso recreativo. Tan solo queda en pie una antigua construcción pastoril, propiedad de un vecino de Bezanes.


Las cabañas y otros elementos de las antiguas majadas de la alta montaña asturiana desaparecen, la actividad ganadera que en otros tiempos llenó de vida estos asentamientos estacionales se reduce año a año sin remedio, solamente algunas de estas arcaicas edificaciones permanecen en pie tal y como fueron concebidas. Los humanos cambian de actividad y abandonan las construcciones que ya no usan y el patrimonio etnográfico se mimetiza con el entorno, desapareciendo y retornando sus viejas piedras al suelo para ser cubiertas por la vegetación. Parece que ya tan solo las actividades recreativas van a ser las únicas que en breve tiempo ocupen algunos de estos enclaves privilegiados y las escasas ganaderías que aún conviven con el turista serán una imagen para el recuerdo.

Si os interesan las brañas y majadas de Asturias, sin duda alguna, el blog más completo es el de mi amigo "don" José González,  https://rinconentomologo.blogspot.com/  donde se recoge su valiosísimo y desisteresado trabajo que no ha mucho tardar pasará a formar parte del patrimonio documental de Asturias.

Buen otoño para todos.


6 oct. 2018

Erebias: las elegantes mariposas de las montañas asturianas


En Asturias vuelan diez tipos diferentes de mariposas del género Erebia, si bien algunas de ellas son raras y difíciles de ver. Estas elegantes señoras de las montañas viven normalmente por encima de los 1000 metros de altitud, llegando incluso a superar los 2000 y excepcionalmente se las encuentra en profundos desfiladeros intramontanos.

En palabras del biólogo-entomólogo Hugo Mortera PiornoEl género Erebia es uno de los más interesantes, pues incluye especies que constituyen reliquias glaciares que, en nuestra región, actualmente viven acantonadas en las montañas, descendientes de ancestros procedentes de la tundra y taiga de las regiones boreales que se vieron forzados en descender en latitud por efecto de las glaciaciones pleistocénicas.

Son mariposas de fondo amarronado oscuro, llegando incluso al negro y tienen una banda ocre anaranjada adornada por puntitos (ocelos) de color negro que en la mayoría de los casos contienen otro puntito interior (pupila) de un blanco luminoso.

De momento tan solo he conseguido ver -guiada por mi amigo entomólogo "don" José González- la mitad de estas maravillas que son las siguientes:

Erebia epiphon / Erebia menor



En la imagen anterior vemos a la Erebia epiphon, la cual tiene la peculiaridad de no tener pupila en los ocelos. Esta característica nos servirá para distinguirla, al igual que ocurre con su hermana de género Erebia euryale que comparte esta característica.

Erebia epihron

Erebia epiphron


Erebia euryale / Erebia ajedrezada


Como su nombre común indica, la Erebia ajedrezada se distingue -además de por no tener pupilas en sus ocelitos- por tener fimbrias ajedrezadas (remate de las alas) y es algo mayor que la anterior.


Erebia palarica / Erebia cantábrica



La Erebia palarica o Erebia cantábrica, es la reina del género debido a su gran tamaño el cual ronda los 6 cm con las alas abiertas. Es la más peculiar de nuestras erebias debido a que se trata de un endemismo de las montañas del noroeste de la península ibérica.


Sus ocelos están iluminados por un puntito blanco resplandeciente, enmarcados por una banda anaranjada con un estrechamiento en el centro. Presenta varias formas con ejemplares que no comparten exactamente las mismas características.


Esta bella erebia es la de mayor tamaño del mundo y vive sobre sustratos ácidos, evitando los calizos.


Erebia meolans / Erebia común


La Erebia meolans es la más fácil de ver de todas las erebias asturianas ya que no solo vive en las altas cumbres sino que desciende hasta zonas más bajas en torno a los sistemas montañosos o desfiladeros por encima de los 300 metros de altitud. 

Se parece a la anterior Erebia palarica pero es de menor tamaño. El color de la base de sus alas puede llegar al negro y la banda anaranjada no se estrecha en el centro.


Erebia triaria / Erebia acodada



La Erebia triaria tiene gran parecido a otras de su género, si bien es la que aparece en época más temprana pudiendo verse ya a mediados de abril. Es bastante común y como otras de su mismo género puede aparecer con múltiples formas (polimorfa) lo que no ayuda a identificarla a simple vista.

Su nombre vernáculo de Erebia "acodada" hace referencia al brusco estrechamiento que aparece en la  zona central de la banda anaranjada.

Esperemos que haya muchas más temporadas "mariposeras" y podamos continuar con la colección fotográfica de estas ninfas de las montañas asturianas.

Macizo Occidental (Cornión) de los Picos de Europa desde Amieva

Valle del Lago. Somiedo.

Montaña de Covadonga. Cangas de Onís.


Angón. Amieva.
Picu Pierzu desde San Román de Amieva.

Las Morteras. Somiedo.

Montañas asturianas con los Picos de Europa al fondo. Desde La Collá (Siero)

¡Salud para todos!


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