La mariposa Polyommatus coridon (Poda, 1761), podremos verla con mucha facilidad en Asturias en zonas montañosas con predominio de rocas calizas. En el concejo de Llanes, donde esta roca es la dominante, puede llegar incluso a primera línea de costa. Vuela entre junio y septiembre, si bien es en agosto cuando alcanza su máximo de vuelo. Algunos entomólogos consideran que en Asturias vuela la subespecie llamada Polyommatus coridon asturiensis.
Pertenece a la familia Lycaenidae cuyas especies se caracteriza por su pequeño tamaño, predominio de los colores azules y anaranjados y con diferencia entre machos y hembras (dimorfismo sexual).
Tiene un tamaño que ronda los 3 cm y, como podemos ver en la foto superior, el macho presenta un color azul claro inconfundible con las alas abiertas, mientras que la hembra presenta una tonalidad pardosa, si bien en ocasiones pueden aparecen también hembras con el reverso azul.
Seguramente, muchos de vosotros, os habréis encontrado con un montón de pequeñas mariposas que vuelan a vuestro paso por lugares donde hay agua, barro o incluso excrementos. A estos pequeños y hermosos seres les encanta concentrarse para libar todas juntas y es todo un espectáculo encontrarse con ellas.
Desconozco el motivo pero en esas concentraciones, los machos son mucho más numerosos que las hembras y en ocasiones otras especies vienen a compartir el festín.
Estos pequeños y simpáticos licénidos suelen ser muy curiosos y poco asustadizos, en la foto podemos ver a un macho investigando mi bastón y luego se posó largo tiempo sobre mi brazo haciéndome cosquillas durante largo tiempo... supongo que le gustó la crema protectora...
Se paseó con total confianza entre el hombro y la mano, probando y probando... ¡quién pudiera haberle regalado larga vida a esta preciosidad!.
Como os contaba, por el oriente de Asturias es muy común (también en la Cordillera Cantábrica y en las sierras interiores como la del Aramo, Sobia, Sueve y Cuera) y será raro que si vais en busca de ella no la indentifiquéis inmediatamente.
Es también fácil encontrarlas en momentos de intimidad... donde podremos distinguir muy bien el macho de la hembra, que en el caso de esta especie es de menor tamaño y de tonalidad arenosa.
Cuando están en plena acción, si algo las asustara, volarán unidas sin separarse en ningún momento.
Para mi, son una de las mariposas que tienen una cara más entrañable con esos grandes ojos compuestos, una especie de nariz respingona y esas bellas antenas que como en todas las mariposas diurnas finalizan en forma de maza.
Aquí vemos a la hembra poniendo los huevos sobre una de sus plantas nutricias, Hippocrepis comosa, muy común en los prados pedregosos de calizas y margas. Las futuras orugas se alimentarán de esta planta antes de convertirse en crisálida y emerger en la próxima primavera.
¡Salud para poder seguir disfrutando de estas bellezas!









