De las tres Papilionidae que vuelan en Asturias, no sabría cual es la más "guapa" de todas. Dos temporadas me costó encontrar a las tres pero por fin ya están juntas en el archivo. La última en dejarse ver fue la deseada Podalirios, Iphiclides podalirius (Linnaeus, 1758) que se hizo de rogar a pesar de ser relativamente fácil de ver, sobre todo en áreas de montaña y lejos de zonas humanizadas (son listas). Desde luego no puede pasar desapercibida por su gran tamaño (6-8 cm). Cuando la vi a lo lejos parecía un papel volando o un pájaro, impresiona su envergadura y su espectacular belleza, no nos dejará indiferentes aunque no tengamos ni idea de estos bellos bichos.
Cerca de la Podalirios, también volaba la Macaón (Papilio machaon), aún un poco mayor que la primera y de la que se distingue por su dibujo alar.
A la Apolo (Parnassius apollo) le tengo un especial cariño, fue la primera Papilionidae de la colección -fotográfica- (no mato, ni las cojo con cazamariposas por mucho que se me resistan). La Apolo la pudimos ver por primera vez en los Picos de Europa el verano pasado gracias a D. José González y también gracias a ella y por pura casualidad, conocimos a "Andan volando" y a "Aves de Gozón", que tele en mano andaban a lo mismo... ¡todo un placer!.
En este caso apareció una pareja (un poco mayor la hembra) en un camino soleado del concejo de Amieva que bordea un bosque de robles y castaños. Se posaron largo rato sobre varios ejemplares de Gamón (Asphodelus albus), especie que nace en pastos o matorrales que han sido talados o incendiados.
La Podalirios vuela en dos generaciones al año: la primera podemos verla desde finales de abril hasta junio y la segunda desde finales de julio hasta finales de agosto, así que aún queda tiempo suficiente.
En los ejemplares de la primera generación, como es el caso, las manchas negras son más densas que en los de la segunda y tienen el abdomen amarillento con una raya dorsal negra, mientras que en los de la primera el abdomen es negro.
Cerca de la Podalirios, también volaba la Macaón (Papilio machaon), aún un poco mayor que la primera y de la que se distingue por su dibujo alar.
A la Apolo (Parnassius apollo) le tengo un especial cariño, fue la primera Papilionidae de la colección -fotográfica- (no mato, ni las cojo con cazamariposas por mucho que se me resistan). La Apolo la pudimos ver por primera vez en los Picos de Europa el verano pasado gracias a D. José González y también gracias a ella y por pura casualidad, conocimos a "Andan volando" y a "Aves de Gozón", que tele en mano andaban a lo mismo... ¡todo un placer!.
Existen más de 700 especies de esta gran familia en todo el mundo, pero en Asturias solamente podremos ver volar a tres de ellas, las cuales no nos podrán pasar desapercibidas debido a su gran tamaño y espectaculares dibujos, pero sin duda las más pequeñas nos sorprenderás de igual manera ¡la entomología debería ser una asignatura desde primaria!.




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