25 may 2014

Las tres Papilionidae de Asturias

De las tres Papilionidae que vuelan en Asturias, no sabría cual es la más "guapa" de todas. Dos temporadas me costó encontrar a las tres pero por fin ya están juntas en el archivo. La última en dejarse ver fue la deseada Podalirios, Iphiclides podalirius (Linnaeus, 1758) que se hizo de rogar a pesar de ser relativamente fácil de ver, sobre todo en áreas de montaña y lejos de zonas humanizadas (son listas).  Desde luego no puede pasar desapercibida por su gran tamaño (6-8 cm). Cuando la vi a lo lejos parecía un papel volando o un pájaro, impresiona su envergadura y su espectacular belleza, no nos dejará indiferentes aunque no tengamos ni idea de estos bellos bichos.




En este caso apareció una pareja (un poco mayor la hembra) en un camino soleado del concejo de Amieva que bordea un bosque de robles y castaños. Se posaron largo rato sobre varios ejemplares de Gamón (Asphodelus albus), especie que nace en pastos o matorrales que han sido talados o incendiados.


La Podalirios vuela en dos generaciones al año: la primera podemos verla desde finales de abril hasta junio y la segunda desde finales de julio hasta finales de agosto, así que aún queda tiempo suficiente.


En los ejemplares de la primera generación, como es el caso, las manchas negras son más densas que en los de la segunda y tienen el abdomen amarillento con una raya dorsal negra, mientras que en los de la primera el abdomen es negro.

Cerca de la Podalirios, también volaba la Macaón (Papilio machaon), aún un poco mayor que la primera y de la que se distingue por su dibujo alar.


A la Apolo (Parnassius apollo) le tengo un especial cariño, fue la primera Papilionidae de la colección -fotográfica- (no mato, ni las cojo con cazamariposas por mucho que se me resistan). La Apolo la pudimos ver por primera vez en los Picos de Europa el verano pasado gracias a D. José González y también gracias a ella y por pura casualidad, conocimos a "Andan volando" y a "Aves de Gozón", que tele en mano andaban a lo mismo... ¡todo un placer!.


Existen más de 700 especies de esta gran familia en todo el mundo, pero en Asturias solamente podremos ver volar a tres de ellas, las cuales no nos podrán pasar desapercibidas debido a su gran tamaño y espectaculares dibujos, pero sin duda las más pequeñas nos sorprenderás de igual manera ¡la entomología debería ser una asignatura desde primaria!. 



15 may 2014

Las playa de los 700 escalones y una mariposa Arlequín

El Parque Nacional de Alhucemas, localizado inmediatamente al oeste de la ciudad africana del mismo nombre, guarda mil secretos y bellezas que hoy no me apetece resumir porque terminaría por ser injusta o infinita.

Os dejo solo unas imágenes de los mil secretos que esconde para que vosotros mismos juzguéis si merece la pena visitarlo y enredarse entre sus soledades, salpicadas de oasis verdes llenos de vida. No voy a intentar convenceros con palabras, no puedo, porque me tiene totalmente embrujada y solo quiero volver a perderme entre aquellas geografías que aún no aparecen ni en los mapas...

Empiezo la casa por tejado y no os voy a explicar como llegamos hasta aquí, tenéis que desearlo, entonces os lo contaré con detalle. 


Después de una hora y media de caminata, siguiendo el cauce de un torrente y cuando ya se empieza a sentir el agobio de no ver el final del camino, llegaréis a este punto deseado, dominado por verticales acantilados que en ocasiones se aproximan a los 600 metros de altitud, los más altos del Mediterráneo.


Y allá abajo aparece la ensenada con su distintiva roca desprendida de los acantilados, que no pudo resistirse a la atracción de las aguas cristalinas.


Los habitantes de las tribus bokkoyas que viven en el Parque, solamente podían llegar por mar a estas inhóspitas y ricas costas. Para salvar tal limitación, decidieron construir una escalera a través del acantilado y se pusieron manos a la obra, pero la Naturaleza no permite que se vulneren así como así sus secretos y ella misma se está encargando de deshacer lo que los hombres hicieron con gran esfuerzo... Ni más ni menos que 700 peldaños de piedra bordeados por un muro.



Hacía tiempo que un paisaje desconocido no me producía tanto impacto y por si ello fuera poco, el camino de regreso guardaba otras sorpresas en forma de almendros en flor, algarrobos, adelfas, lavadas, águilas pescadoras, abubillas... y como remate final, como si de un regalo se tratara, apareció a mis pies, una mariposa vestida de "arlequín" que nunca había tenido la suerte de ver.


La Zeryntia ruminia, conocida también como Arlequín vive en el Parque Nacional de Alhucemas en dos generaciones anuales. Este ejemplar fue fotografiado a finales de marzo de 2014.

Aunque viajemos con muy buena compañía, hay momentos en que es importante quedarse solo, en este caso me pasé y me perdí y ello me trajo otra recompensa: una buena conversación en un perfecto español con un rifeño que sacó de su nevera lo mejor que tenía para mi. Pena me dio no poder pasar más tiempo con él y escuchar tranquilamente sus interesantes historias que no aparecen los libros. Pronto volveré y os seguiré contando.