6 nov 2016

Polyommatus icarus, la última mariposa de esta temporada.

Aunque en los días soleados del invierno  podremos ver reactivarse algunas mariposas, daremos por terminada esta temporada con Polyommatus icarus, que llega a habitar hasta las islas Orcadas por lo que será también común  para nuestros amigos británicos que la conocen como Common blue. En Asturias es fácil de ver aunque no es muy abundante.


Pequeña mariposa que vive todo tipo de biotopos, desde el nivel mar hasta, aproximadamente, los dos mil metros de altitud. entre los meses de abril y finales de octubre, incluso noviembre si el tiempo acompaña.


Como comprobamos en la anterior imagen, los machos y las hembras son muy diferentes. Destaca el color azul-violeta del macho cuando abre sus alas, mientras que la hembra tiene el interior de las mismas de color marrón, bordeadas por lúnulas anaranjadas, no pareciéndose en nada al macho.


Con las alas cerradas, podemos distinguir bien la diferencia de color del fondo de sus alas, gris para el macho y amarronado para la hembra, con una base metalizada de una belleza singular.


Si bien, como vemos en las dos anteriores imágenes, es una especie muy polimorfa. En este caso la hembra y el macho no parecen tan distintos en cuanto al color de fondo de las alas, pero si que se distinguen en cuanto al tamaño.


Pasa el invierno en forma de oruga y puede asociarse con hormigas, mientras que la posterior crisálida suele vivir en el mismo suelo, oculta entre las hojas secas antes de volver a iniciar su ciclo la siguiente primavera.


Esta mariposa no es nada exigente a la hora de alimentarse, por lo que los entomólogos la consideran una especie "polífaga" y pone sus huevos en plantas de la familia de las leguminosas, como Trifolium, Lotus, Ononis, Genista, Achilea, Anthillis, entre otras.

Si no estamos muy acostumbrados a distinguirlas a simple vista, podremos confundir al macho de la Polyommatus icarus con la bellargus, pero si nos fijamos aprenderemos con facilidad a distinguirlos, principalmente por las fimbrias de sus alas que en icarus son continuas, mientras que en bellargus son ajedrezadas.

Os dejo, de despedida por esta temporada mariposera, al último ejemplar que encontré a finales de octubre; esperemos que la energía nos acompañe a todos en la próxima primavera para seguir disfrutando de ellas si es que aprendemos de una vez por todas a respetar su casa.